Los resultados oficiales de la primera vuelta presidencial marcaron una derrota histórica para los partidos de la izquierda chilena. Su candidata presidencial, la comunista Jeannette Jara ni siquiera pudo lograr llegar – según los cómputos oficiales – al 30% que logra marcar en las encuestas, el gobierno de Boric.

Por su parte, José Antonio Kast, que ya recibió el saludo de Evelyn Mattei, se perfila como el nuevo presidente de nuestro país.
Las causas de la derrota de Jara, hay que encontrarlas en dos aspectos fundamentales. Su carácter de candidata oficialista de un gobierno que lo ha hecho mal de acuerdo con las múltiples encuestas que se han realizado en los últimos meses. La mala gestión del gobierno en materia de seguridad y crecimiento económico irritó a la gente. Las actitudes personales del presidente Boric, fueron repudiadas por la gente. Todos estos aspectos hundieron a la cantidad oficialista. El segundo aspecto que conspiró en contra de Jeannette Jara fue su militancia en el Partido Comunista, que tiene una historia negra en Chile y el mundo, pues en los países en que ha gobernado, solo ha creado miseria, la perdida de las libertades públicas y la instalación de dictaduras totalitarias.
La candidata comunista trató de presentarse como una candidata de centro izquierda si lograrlo. La gente no le creyó. Todo lo comentado se ha traducido en que la izquierda, el socialismo democrático, el Frente Amplio, el Partido Comunista y la Democracia Cristiana, hayan sufrido una derrota histórica que estos partidos deberán analizar para realizar los cambios que le permitan en el futuro volver a tener un papel en la democracia chilena.