Ira ciudadana se generó en el país al conocerse los decretos de rebajas de
condenas otorgadas a personas sentenciadas por delitos sexuales contra menores
de edad.

Los decretos en cuestión colocaron al ministro Rabat, de Justicia en el ojo del
huracán, pues resulta sorprendente que este haya visado el otorgamiento de
beneficios a personas que han cometido delitos aberrantes en contra de menores
de edad. Los decretos además de la indignación pública, causaron además un
daño político enorme al gobierno del Presidente Kast, que resultará difícil superar.
Hay que señalar que el principal discurso del Presidente Kast, junto con la
reactivación económica, era precisamente, lograr la seguridad y el apoyo a las
victimas de los delincuentes. Este mensaje queda pulverizado por la decisión de
otorgar los indultos a los sentenciados por haber cometido delitos sexuales en
contra de menores de edad.

Esta situación cambio el escenario político del ministro Rabat, uno de los pocos
secretarios de Estado que era bien considerado por la oposición. Ahora, esta e
incluso algunos parlamentarios de gobierno consideran que es insostenible que el
ministro Rabat permanezca en el cargo. Incluso, podría presentarse una
Acusación Constitucional en su contra, que sería la primera en el actual gobierno.

Las explicaciones dadas por el ministro y por otros personeros de gobierno, como
el nuevo vocero, han resultado insuficientes como para calmar la molestia
generada por los indultos. El hecho confirma lo que han señalado los analistas
políticos, en el sentido de que todos las desprolijidades, errores y medidas
equivocadas tomadas por los ministros de Kast, se deben a su absoluta
inexperiencia política, que les hace cometer error tras error, debilitando al
Presidente, según lo demuestran todas las encuestas realizadas hasta la fecha.
Hay que señalar que la presidenta de la Corte Suprema, Gloria Ana Chevesich,
señaló que fue el Ministerio de Justicia el que dictó los decretos en ejercicio de sus
facultades legales y que el presidente Kast desconocía el cambio de criterio
aplicado por la cartera.

La incomodidad de los parlamentarios de gobierno es tal, que algunos han
solicitado al ministro Rabat y al subsecretario dar un paso al costado o al menos
revertir los decretos cuestionados.