Gabriel Ugarte
Investigador CEP
“Recientemente, el oficialismo y la oposición firmaron un protocolo de acuerdo para avanzar en la tramitación del proyecto que continuará su discusión en el Senado, con miras a una votación en enero próximo. Aunque se han logrado consensos importantes gracias al apoyo técnico, todavía persisten desafíos en el diseño de la reforma, además de incógnitas por resolver. La resolución de estos aspectos, en línea con lo que se describe en este artículo, será crucial para determinar si el acuerdo final podrá realmente garantizar un sistema de pensiones más equitativo y sostenible”.
1. Consensuando el diagnóstico
En enero de este año, la Superintendencia de Pensiones (SP) y la Dirección de Presupuesto (DIPRES) publicaron un estudio (SP y DIPRES 2024) que calculó las tasas de reemplazo del sistema previsional chileno y realizó proyecciones bajo diversos escenarios.
Estos resultados sugieren que, dadas las condiciones actuales, no existe margen para implementar un esquema de reparto en el sistema de pensiones chileno. Las proyecciones muestran que, incluso en el escenario en que toda la cotización adicional se ingresa a cuentas individuales, las tasas de reemplazo no presentan mejoras significativas a largo plazo e, incluso, son menores que las actuales para las mujeres. De hecho, como señalan SP y DIPRES (2024), y como previamente había sido indicado por Ugarte y Vergara (2023), cualquier redistribución que aumente las jubilaciones actuales se traduce en menores tasas de reemplazo para los grupos medios y altos en el futuro. Por lo tanto, el diseño de una reforma que busque compensar a los grupos de pensionados que hoy enfrentan déficits, como el de las mujeres con más años de cotización, no debe hacerse a costa de perjudicar a los futuros jubilados.
2. La nueva propuesta del gobierno a la luz de la Comisión Técnica
A principios de julio se dio a conocer el informe de la Comisión Técnica de Pensiones, integrada por representantes de los senadores de la Comisión de Trabajo y Previsión Social (Comisión de Trabajo), tanto del oficialismo como de la oposición. En este informe se lograron consensos en diversos aspectos de la reforma y se acotaron las discrepancias en otros temas que aún están pendientes.
Hasta la fecha, no se dispone del detalle completo de la nueva propuesta del gobierno. Por esta razón, algunos temas relevantes, como el del préstamo, siguen siendo una incógnita, lo que impide un análisis completo del proyecto.
3. Incógnitas respecto del seguro social
El aspecto más crítico y sobre el cual aún no existen certezas es la sustentabilidad del fondo. Este deberá financiar el aumento de las pensiones actuales con las cotizaciones actuales y, al mismo tiempo, devolverlas en el futuro. Un análisis preliminar sugiere que los recursos fiscales serán fundamentales para garantizar la sustentabilidad del fondo.
4. Consideraciones finales
A pesar de los importantes consensos alcanzados, en gran medida gracias al apoyo técnico, todavía persisten importantes vacíos que resolver en el diseño de la reforma de pensiones. Existen incógnitas que deben aclararse, especialmente en el diseño del préstamo, para de este modo garantizar que la reforma sea sostenible y equitativa, evitando que se beneficie a las generaciones actuales en detrimento de las futuras.
Además, hay dos cuestiones clave en las que es necesario avanzar. En primer lugar, un tema crucial que ha quedado en gran medida fuera del debate es la necesidad de aumentar la edad de jubilación. En segundo lugar, Chile enfrenta el gran desafío de abordar de manera efectiva la informalidad laboral.
1. Reforma de pensiones ante el envejecimiento poblacional
En la evidencia comparada, una de las reformas más recurrentes para garantizar la sostenibilidad del sistema, en un contexto de envejecimiento poblacional y aumento de la esperanza de vida, es el aumento progresivo de la edad de jubilación
En Chile, la edad de jubilación es de 65 años para los hombres y 60 años para las mujeres, ubicándose entre las más bajas de los países de la OCDE. A diferencia de países como Dinamarca y los Países Bajos, que han proyectado aumentos significativos en la edad de jubilación futura (74 y 70 años, respectivamente), Chile no ha implementado cambios relevantes para alinearse con la creciente expectativa de vida.
La Figura 5 ilustra la brecha entre la esperanza de vida proyectada para el año 2065 y la edad de jubilación futura para hombres y mujeres, destacando las diferencias significativas en la duración del período de retiro
2. Radiografía a la informalidad laboral
La informalidad laboral se erige como una de las principales fragilidades en los mercados laborales, pues suele estar relacionada con condiciones laborales más precarias y ausencia de protección social. Las últimas cifras de la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) revelan una tasa de ocupación informal que alcanza el 27,6%, lo que significa que más de un cuarto de la población ocupada se encuentra en un trabajo informal, superando en casi el doble el promedio de los países OCDE, el que alcanza un 15% (Cifuentes 2024).
Una de las principales preocupaciones actuales es el incremento en la proporción de empleos informales en relación con los formales. La Figura 6 ilustra la evolución de la creación de empleo durante los últimos 12 meses, distinguiendo entre empleos formales e informales.








