Rusia celebró el desfile del Día de la Victoria (frente al nacismo) más austero de
los últimos años temerosos de que se produjera un ataque de parte de Ucrania.
El presidente Vladimir Putin, lideró el desfile militar del Día de la Victoria por el
triunfo de la URSS en la Segunda Guerra Mundial, en la Plaza Roja de Moscú y
centró su discurso en la campaña contra Ucrania.
El presidente ruso señaló: “pese a que (los soldados rusos) combaten contra una
fuerza agresiva (Ejército ucraniano) que es apoyada por todo el bloque de la
OTAN, nuestros héroes siguen avanzando”.
El líder ruso utilizó la conmemoración del 81 aniversario de la victoria soviética
sobre la Alemania nazi para subrayar la continuidad histórica entre los soldados
que luchan en Ucrania y quienes combatieron en la Segunda Guerra Mundial. A su
vez, destacó que las tropas actuales “siguen la tradición de los soldados
soviéticos”.
Finalmente Putin recordó a los presentes que el Ejército Rojo “salvó” no sólo a
la Unión Soviética, sino también a Europa, aludiendo a países que “habían
capitulado y cedido su soberanía ante el avance hitleriano”.








