Desde el año 2019 la toma Yevide ocupaba un terreno particular donde vivían más
de dos mil personas. Carabineros apoyado por personal municipal, continuó con el
desarme y desalojo de las personas participantes de la toma. El operativo se inició
hace algunas semanas atrás, lo que ha permitido que el proceso de desahucio se
realice de manera tranquila. El Grupo de Operaciones Especiales de Carabineros
(GOPE), estuvo presente para garantizar la tranquilidad del proceso.

En el terreno vivían cerca de 150 familias que por razones económicas no tenían
acceso a soluciones habitacionales de los programas del gobierno.
Tanto la Delegación Presidencial como la alcaldía de San Felipe, encabezada por
su alcaldesa Carmen castillo manifestaron que el desalojo se realizó en
cumplimiento de la respectiva orden judicial. La gran mayoría de las viviendas
desalojadas estaba construida por material ligero y solo algunas de material
sólido. Muchos de los ocupantes, hace días que ya habían abandonado el lugar,
instalándose en otros lugares de la comuna. Unos pocos se trasladaron a la
capital.
El gran problema de la comuna de San Felipe es la falta de viviendas o arriendos
a precios que puedan ser pagados por los pobladores que se caracterizan por
tener pocos recursos económicos.