Años atrás, en el programa de TV “A esta noche se improvisa” el ex ministro del
Interior del gobierno militar Sergio Onofre Jarpa polemizaba con un importante
personero de la oposición cuando fue interrumpido por un tercer contertulio no tan
importante. Allí fue cuando Onofre Jarpa, un político cazurro pronunció las
palabras que titulan esta columna, para referirse a ese tercer personaje que lo
había interrumpido.
Recordamos lo anterior, a raíz de la decisión del gobierno del presidente Kast de
ajustar su gabinete de ministros pidiendo la renuncia a la ex ministra de Seguridad
Trinidad Steinert y a Mara Sedi ni, ex ministra de la Secretaria General de
Gobierno.
Ambas ex ministras habían llegado a los cargos ministeriales por sus capacidades
personales y profesionales, pero ninguna de las dos tenía experiencia política.
Y es que en política, la experiencia juega un papel importante. Se requiere no solo
capacidad profesional, también experiencia previa, astucia, un poco de audacia y
un cuero duro a prueba de todo. Ambas ex ministras, inexpertas, no pudieron dar
el ancho en sus cargos, convirtiéndose en una pesada mochila para el gobierno.
De hecho, las desprolijidades, pasos en falso y errores cometidos por ambas, le
costaron varios puntos en las encuestas, al presidente Kast.
La decisión del presidente, como el lo señaló en su intervención, demuestra su
capacidad de decisión, porque no es fácil solicitar la renuncia a dos ministras
prácticamente recién nombradas. Y que además, tenían vínculos personales con
el presidente. Demuestra además su capacidad para reconocer errores y
reconocer que fue una mala decisión haber nombrado a dos ministras inexpertas
en dos ministerios de importancia.
El gobierno con este ajuste ministerial y con la aprobación de su proyecto de Ley
de Reconstrucción Nacional, está en condiciones de retomar el camino. Ahora
debe avocarse a combatir la delincuencia desatada que existe en todo el país y
lograr avanzar en la senda del desarrollo económico. Ambos aspectos fueron los
que hicieron que los chilenos votaran por Kast. Ese es el compromiso de campaña
y ahora la tarea por realizar.








